La Fundación ONCE Baja Visión supera las 1.000 personas beneficiarias

12 de junio de 2026
Patronato Fundación ONCE Baja Visión 2026

La entidad consolida su labor con nuevos proyectos de investigación, prevención, atención emocional y centros colaboradores para mejorar la vida de las personas con baja visión

La Fundación ONCE Baja Visión ha superado ya las 1.000 personas beneficiarias, un hito que confirma la consolidación de esta entidad como referente nacional para quienes conviven con baja visión y no cumplen los requisitos de afiliación a la ONCE, pero necesitan apoyos, recursos y orientación especializada para desenvolverse con mayor autonomía en su día a día.

El anuncio se realizó en el marco del patronato de la Fundación celebrado esta semana, donde se hizo balance de una etapa marcada por el crecimiento de la entidad, el despliegue territorial, la colaboración con profesionales de la salud visual y el impulso de nuevas respuestas para una realidad que afecta a miles de personas y que, en muchas ocasiones, sigue siendo poco conocida por la sociedad.

La superación de las 1.000 personas beneficiarias refleja, además, la necesidad de contar con un recurso específico para acompañar a quienes viven con esta discapacidad visual.

La Fundación ONCE Baja Visión nació para dar respuesta a una necesidad concreta: acompañar a personas con una discapacidad visual que condiciona su vida cotidiana, pero que no siempre encuentra encaje en los recursos existentes. Desde su puesta en marcha, la entidad ha desarrollado un modelo de atención digital, accesible y ágil, pensado para ofrecer información, asesoramiento, recursos prácticos y apoyo especializado.

Investigación

Uno de los grandes ejes de crecimiento de la Fundación es su apuesta por la investigación en prevención de la discapacidad visual. Su primera convocatoria de proyectos ha tenido una excelente acogida por parte del ámbito científico y sanitario, con 33 propuestas recibidas y 31 proyectos finalmente evaluados, todas ellas orientadas a avanzar en la detección temprana, la prevención y la mejora del conocimiento sobre la baja visión.

En paralelo, la entidad continúa reforzando su presencia territorial y su colaboración con asociaciones, hospitales, colegios profesionales, ópticos-optometristas y otros agentes vinculados a la salud visual. También ha ampliado su red hasta los 19 centros colaboradores con convenio firmado, con el objetivo de acercar recursos especializados a las personas beneficiarias bajo criterios de calidad, rigor profesional y atención adaptada.

La Fundación trabaja, además, en nuevas respuestas a las necesidades más demandadas por las personas con baja visión, entre ellas la atención psicológica y la gestión emocional. Para ello, impulsará un modelo de profesionales formados en ajuste a la discapacidad visual, con atención online de ámbito estatal y presencia en grandes ciudades, siempre con garantías de calidad y condiciones favorables para sus personas beneficiarias.

Asimismo, la Fundación ha iniciado el desarrollo de una aplicación móvil para simular en tiempo real distintos síntomas de baja visión, como pérdida de agudeza visual, reducción del campo, pérdida de contraste, dificultad para percibir colores o deslumbramiento. Esta herramienta tendrá un objetivo divulgativo y formativo, dirigido a la sociedad, profesionales, entornos educativos, familias y personas cercanas a quienes conviven con esta discapacidad visual.

La Fundación también continúa ampliando sus recursos digitales, con guías especializadas, podcasts, videopodcasts y contenidos divulgativos sobre tecnología accesible, diagnóstico, lectura, domótica, videojuegos, educación inclusiva, gestión emocional y vida cotidiana con baja visión.

Compartir :

Otras noticias